viernes 20 de noviembre de 2009

Geek in the Pink: Raseros del cine español

Hace unas semanas la polémica asaltaba el sector cinematográfico en España, aunque no por la política de discriminación positiva que piensa adoptar el Ministerio de Cultura, ni por la nueva película de Almodóvar o Amenábar. No. Esta vez eran los aficionados al cine de terror los afectados. La sorpresa saltaba con la noticia de que la última entrega de la saga Saw, Saw VI, había sido calificada como X, es decir, prohibida a menores y, por tanto, a su exhibición en todas las salas no autorizadas para la proyección de este tipo de películas. Los jueces de la comisión que se encarga de dicha calificación consideraron la violencia extrema del film como base de esta calificación, primera vez que ocurría en nuestro país. Una noticia que actuó como un nuevo catalizador de un debate ya latente en nuestra sociedad acerca de la calidad de la mayoría de las películas norteamericanas que llegan a nuestras salas, especialmente aquellas que cuentan con unas campañas de promoción brutales.

Más allá de discutir si la película en cuestión hace gala de una violencia y crueldad demasiado elevada para exponerla en un cine convencional, incluso con la calificación de “no autorizada para menores de 18 años”, destaca el hecho de que pronto comenzara a afirmarse que esto no era más que el resultado del poco criterio que las grandes empresas del sector, más que los directores y guionistas, demuestran desde hace algunos años en sus producciones. No obstante, los principales estudios hollywoodienses dependen en la actualidad de grandes multinacionales del entretenimiento, como Sony, Universal, etc.

Sin embargo, resulta curioso que se diga ahora que la supuesta falta de calidad del cine actual se debe, justamente, a que lo único que mueve la industria del cine hoy en día es el dinero. Sobre todo cuando, desde siempre, el cine ha sido una de las formas de arte más condicionadas por el dinero, motor de este negocio. ¿Quién es capaz de negar el claro componente recaudatorio de las grandes producciones del cine clásico? Lo que no quita que muchas de ellas se convirtieran merecidamente en algunas de las mejores películas jamás filmadas o descubrieran algunas de las mayores estrellas del cine. Por el contrario, en la actualidad se tacha de simpleza a todos aquellos filmes, principalmente los americanos, que cuentan con efectos especiales y con presupuestos muy elevados. Son lo que se denomina blockbuster, término que en la mayoría de las ocasiones implica la ausencia total de un guión o historia interesantes, más allá de peleas y explosiones varias. Pura hipocresía. Nadie parece recordar ya el origen de esta denominación. Nadie parece querer recordar que el primer producto considerado un blockbuster fue la película Tiburón, muy superior a muchas de las películas que reciben ahora tal calificativo y que contribuiría a consagrar la figura de su realizador, Steven Spielberg. Parecemos haber olvidado, además, aquellas películas que, amén de ser infumables, ni siquiera cuentan con la manida excusa de la inversión en efectos especiales para sortear su falta de originalidad.

Y, más cercano a la actualidad, se plantea la siguiente cuestión: ¿debemos “meter en el saco” una película como Ágora, del español Alejandro Amenábar? Para empezar, es posible reconocer en ella una de las características principales de este ‘género’, como son los efectos especiales presentes en toda superproducción de época. ¿Implica eso, por tanto, que se trata de un producto de poca calidad? No necesariamente. Sin embargo, aquí entra en juego otro elemento de la ecuación, la política de protección y promoción de toda producción española. Una política en absoluto irreprochable, pero que en ocasiones induce a la globalización de opiniones sobre el cine español, eliminando sus distintas vertientes. Ciertamente, resulta incoherente que nos dediquemos a dirigir continuos dardos envenenados hacia todas las películas estadounidenses tomando como base la calidad de unas pocas, nadie pone en duda todavía, gracias a Dios, la grandiosidad de los filmes de maestros como Clint Eastwood o Martin Scorcese, mientras en España alabamos todo nuestro cine por igual, incluso justamente aquellas películas que se dedican a imitar a las peores producciones norteamericanas. ¿Dónde colocamos el rasero con el que medimos la calidad de ambos productos?

Retornando al punto de partida, muchos se preguntan aún, no sin cierta lógica, si la decisión del Ministerio de Cultura de calificar Saw VI como X, o, cuando menos, de ratificar la decisión de la comisión designada, responde quizás a la necesidad de la industria española del cine de eliminar la competencia. Aunque, sinceramente, sin menospreciar las estrategias del cine español para aumentar la audiencia de sus producciones, el argumento conspirativo resulta excesivo, si bien la decisión es incongruente en relación a otros filmes estrenados pocos meses atrás y con cotas de violencia aparentemente similares, o incluso superiores, como Anticristo. Aunque esta vez con la firma de un ‘auteur’ como Lars Von Trier, y con pocas aspiraciones recaudatorias.

Amén de todas estas confabulaciones, surge ahora una posible nueva vía de discusión. Hace unos días se hacían públicas las primeras imágenes del remake, término que indica, eso sí, la evidente escasez de valentía, que no de ideas, de los estudios para probar cosas nuevas, de la producción Furia de Titanes. Una superproducción extranjera con localizaciones en las Islas Canarias, que quedan patentes con el visionado del primer avance. Ahora queda ver si apoyaremos también esta película, por la cuenta que nos trae, o bien la criticaremos como un blockbuster del montón. Esperemos que su calidad hable por sí misma y no tengamos que llegar a plantearnos nunca este tipo de cuestiones.

martes 17 de noviembre de 2009

Tal día como hoy, en una futura Entisede ...


• 9 Nace el emperador Vespasiano.

• 594 Muere el historiador franco Gregorio de Tours.

• 1494 Muere Giovanni Pico della Mirandola, filósofo y pedagogo italiano.

• 1545 Martín Lutero pronuncia su última lección en la Facultad de teología de Wittenberg.

• 1717 Nace Jean d’Alembert, matemático, filósofo y escritor francés.

• 1755 Nace Luis XVIII, rey de Francia.

• 1796 Muere Catalina la Grande, emperatriz de Rusia.

• 1855 El explorador David Livingstone descubre las Cataratas Victoria.

• 1869 Se abre el Canal de Suez.

• 1875 Fundación de la Sociedad Teosófica.

• 1880 El Doctor Estanislao Zeballos parte hacia la Patagonia para explorar el sur argentino.

• 1887 Nace Bernard Law Montgomery, militar inglés.

• 1889 Tras el triunfo de la República en Brasil, el Emperador Pedro II embarca rumbo a Lisboa.

• 1895 Se funda el Clube do Regatas Flamengo, de Río de Janeiro, decano del fútbol brasileño.

• 1911 Italia: la población es de 34.686.653 habitantes.

• 1917 Muere Auguste Rodin, escultor francés.

• 1925 Nace Rock Hudson, actor estadounidese.

• 1929 Muere Herman Hollerit, fundador de IBM.

• 1942 Nace Martin Scorsese, director y productor de cine estadounidense.

• 1944 Nace Danny De Vito, actor.

• 1970 La estación no tripulada soviética Lunik XVII se posa en la superficie lunar.

• 1978 Nace Rachel McAdams, actriz estadounidense.

• 1990 ¿Qué clase de efeméride ocurrió el 17 de noviembre de este redondo año? Piensa, piensa …

¡No me pongas morritos y piensa un poco, coñe!

¿Nada todavía? Bueno, bueno, mientras intentas recordar, Las Entidades celebramos cierta connotación femenina. ¡Tarta a vuestra salud!


PD: ¿Plantilla y banner? Ya, ya, estamos en ello, impacientes.

lunes 16 de noviembre de 2009

Diálogos Ilógicos Lógicamente: ¡Hola Suelo!


• “La conocí en una fiesta de disfraces. Odio ese tipo de fiestas, podría haberme quedado en casa y no sé, plancharme los pañuelos, pero en fin, allí estaba yo... y allí estaba ella. "

• "Si hay algo más importante que mi vanidad a bordo de esta nave, quiero atraparle y pegarle un tiro. "

• " Eso que se dirige cada vez más rápido hacia mí necesitará un nombre, tiene que sonar aplastante, algo como elo, uelo... suelo, lo llamaré suelo. "

• " Es un hecho importante y conocido, que no todo es... lo que parece. "

• " Conozco un buen restaurante en la otra punta del Universo "

• " La Galaxia es peligrosa... si quieres sobrevivir aquí nunca pierdas tu....... toalla".

o (Dos misiles van hacia la nave)
• ¡Ordenador! haz algo!
• Ahora mismo! pasando a control manual... buena suerte!

"Guía del Autoestopista Intergaláctico" Douglas Adams, 1979. Garth Jennings, 2005

domingo 15 de noviembre de 2009

Madre, la que ha montado este por aquí…

Tranquilos, que poco a poco esto volverá a la normalidad, que ya estamos aquí. Jesús, no se puede ir uno una semana de vacaciones sin que se monte la de Dios es Cristo. Eso sí, ya podéis ir olvidándoos de ver al Anti-Enti por aquí en una temporada, que una cosa es colaborar, pero esto… en fin. ¡En breve, diálogos! No sus mováis, que no serán polémicos, de verdad. ¡Palabrita de Entidad!

jueves 12 de noviembre de 2009

Gamer, una peli de acción digna, al fin.



Ya cansa, y mucho, pagar para ver una película de acción, y salir siempre decepcionado del cine. Que si guiones que se toman demasiado en serio, que si actores que se creen estar haciendo el papel de su vida (por favor, Christian Bale, si tu película se titula “Terminator Salvation”, no hace falta que le pongas una intensidad como si recitaras Hamlet, ¿vale?), o directores que o saben qué c*ño hacer con la cámara. Ya está bien, quiero una película de hostias como panes que me haga desconectar hora y media del mundo real, no reflexiones filosóficas con algún tiro despistado. Obviamente, no siempre, pero si pago por ver a Stallone, Bruce Willis o al Goberneitor, no busco guión, busco explosiones orgásmicas con tíos que huelan a sobaco corriendo hacia mí a cámara lenta. Nada más.

Y eso me lo ha dado la que es, sin duda, la peli más disfrutable que he visto este verano: “Gamer”. Un auténtico festival de lo absurdo, un juego delirante en el que, si entras, lo pasarás como un niño de teta. Sí, “Gamer” tiene una premisa interesante, que podría dar para infinitas reflexiones poéticas sobre la libertad, la esclavitud, la importancia creciente de las nuevas tecnologías, pero, afortunadamente, esto no es District 9. Los directores pasan de profundizar en el argumento, y se centran por completo en que hay un bueno mu bueno, de nombre Gerard Butler (en forma tras su etapa fondona post 300), controlado por un tópico adolescente inmaduro, y un malo mu malo, archimillonario, por supuesto, llamado Michael C. Hall, que gesticula aquí mucho más de lo que el sosainas de Dexter le permite. La dirección de actores llevada a cabo por los responsables es sencilla: “Sed histriónicos. MUY histriónicos. Divertíos, que esto no es Shakespeare y lo sabemos”. Y así hace el repartazo de campanillas que han fichado: Michael C. Hall bailando y cantando, Kyra Sedwick gesticulando sin parar, John Leguizamo haciendo de retrasado… aunque quien más se queda con el mensaje de los directores es Milo Ventimiglia, el exasperante prota de eso llamado Héroes, quien, embutido en látex y sacudiéndose entre espasmos y tocamientos, brinda la mejor escena de la película.

A todo esto añade tiros, explosiones, tetas, culos, efectos resultones y un guión nulo, y todo listo para desconectar el cerebro y disfrutar del show.

Ahora, si buscáis más, siempre os quedará Star (bostezo) Trek.

lunes 9 de noviembre de 2009

Grandes Canciones de la Historia de la Humanidad: Edición Cinco estrellas.

Sí, Entiman. Porque es muy fácil poner vídeos de gente como Sotok o Los Desgraciaus, y hacer burla con ellos. Claro, son grupos pequeños, que no tienen fans que los defienda, ni que vayan a morderte por meterte con ellos. Lo más cercano fue aquella prima de Juanjo Show que te puso como un trapo. Eso sí, una cosa no quita la otra, ole tus hu*vos toreros de volver a ponerlo aquí meses después. Chapeau.

Pero lo que verdaderamente tiene mérito, y que ya es hora de que se haga de una vez, es meterse con los grandes. Con esos artistas superventas, que haciendo el más mínimo cagarro venden muchísimas más copias que grupos dignísimos como Kasabian o Radiohead. Ya está bien de tanta canción aupada en las listas de ventas por cadenas de radio que monopolizan su emisión con esperpentos como Cantos del Loco, Conchitas o similares, y que hablan de talentos internacionales cuando les da la gana, como el sobrevalorado Jason Mraz, que han comenzado a emitirlo hace unos pocos meses.

Canción de la Semana: “Loba” de Shakira. Una canción que, si ya de por sí es LAMENTABLE, con esos agudos insoportables y ese aullido patético (de la letra mejor no hablo, que sería ir a lo fácil), el vídeo lo remata. O sea, ¿quién asesoró a esta mujer en cuanto a vestuario, por favor? ¿Y por qué parece que, de repente, se ha olvidado de cómo bailar? ¿A santo de qué esos pasos desacompasados con la música, y esos movimientos carentes de una pizca siquiera de sutilidad? Más bastorra que un caldo de coles, de verdad.




El Vídeo de la Semana: “Cornerstone” de los Arctic Monkeys. Vale que la sencillez puede ser una virtud, y que desde luego que el vídeo se queda grabado en la retina, pero macho… ¿tanto costaba hacer un vídeo ALGO acorde con la letra de la canción? ¿TANTO? Con la de juego que puede dar la letra y te dedicas 3 minutos a hacer el gilipichis delante de la cámara. Anda que ya os vale.




La semana que viene, si me lo permiten, volveré a descubriros la oscura verdad que se esconde tras estos éxitos superventas mundiales. Y el pestazo a cutre que desprenden a kilómetros. Ninguno está a salvo aquí, en… “Grandes Canciones de la Historia de la Humanidad”. Título pedante donde los haya.

domingo 8 de noviembre de 2009

Tranquilos, nada raro ocurre con vuestros monitores.




Simplemente se trata de un cambio de mando, que será lo más permanente que me dejen las señorías comodonas dueñas del cotarro. Mientras Entigirl se desentiende del blog, y Entiman se ha despistado un momento, promocionando el dichoso “¿Quién?” de las narices (truco más sucio el de no permitir los comentarios aquí, majete), me he colado yo, y ahora mismo, si no cambian las cosas, parece que estaré por aquí una larga temporada, visto el escaso interés de estos dos.

¿Golpe de blog? Podrías llamarlo así, sí, si crees que eso te hace parecer ingenioso.

Lo único claro de momento es que ahora soy yo, el Anti-Enti, el que maneja esto. Y van a haber algunos cambios por aquí, podéis contar con ello. Lo primero, post cortitos. Así que … ale, mañana más.


viernes 6 de noviembre de 2009

Fotogramas al día


Toy Story 3D: La película que lo empezó todo, de nuevo en una pantalla grande. Sorprende comprobar lo bien que soporta el paso del tiempo a nivel de argumento y dirección, aunque no tanto a nivel técnico (donde con Wall-E alcanzaron un techo inalcanzable de momento)



Un San Valentín Sangriento 3D: floja película en la que lo único mínimamente destacable son las muertes que se suceden una tras otra, aprovechando de manera tan eficaz como obvia las 3 dimensiones. Mención especial al guión tramposo que inventa un final que hace aguas por todas partes.



X-Men Orígenes: Lobezno: oportunidad desaprovechada de crear una película digna sobre el muti que más juego puede dar en la pantalla grande. Escenas de acción tan entretenidas como delirantes, lo mejor resulta, como era esperable, el australiano Hugh Jackman, quien se echa el film a sus amplias espaldas a base de carisma y buen hacer.



This is It: Una película-musical-documental-sacacuartos-concierto que muestra los últimos ensayos del recién desaparecido Rey del Pop, con respeto y sin ningún tipo de morbo. Imprescindible para los fans, mera curiosidad para los espectadores ocasionales, pero sumamente entretenida de cualquier modo. Un Greatest Hits en cine, con Michael Jackson reservando lo mejor para un directo que nunca llegaría.


¡El Soplón!: nueva obra del siempre inquieto Steven Soderbergh, de variopinto currículum (“Ocean’s Eleven”, “Erin Brockovich”, “Che”, “Bubble” …), con un Matt Damon en estado de gracia. De estética deliberadamente clásica, y con una de las mejores bandas sonoras de este año, Soderbergh narra esta historia tan… extraña, tocando varios géneros, pero sin decantarse por ninguno, lo que influye negativamente en el ritmo de la historia. A destacar los absurdos comentarios en off del protagonista, especialmente el del oso polar.


Resacón en Las Vegas: sin lugar a dudas, la sorpresa (tanto en cuanto a calidad como a taquilla) del año. Una comedia que resulta ser mucho más de lo que aparenta, con un guión muy bien llevado, un trío protagonista perfecto y buenos golpes de humor uno tras otro. Incluso aguanta bien varios visionados, ya que contiene detalles que escapan al ojo del espectador la primera vez. No te cambia la vida, pero hace reír, lo cual hoy en día, no es fácil, y mucho menos, hacerlo con cierta clase.



Distrito 9: Otro de los sleepers del año, de interesante premisa y excelentes críticas. Con la producción de Peter Jackson, y la dirección de Neill Blomkamp, “Distrito 9” realiza una acertada metáfora sobre el apartheid en Sudáfrica, utilizando la ciencia ficción como instrumento para ello. Una intención se cumple con creces durante su primera mitad, y que deriva en una segunda parte repleta de h*stias a mansalva, que incluso llegan a cansar dependiendo de lo que busques. Eso sí, efectos especiales y ritmo impecable. No recomendable verla con expectativas altas, y con la mente abierta.



Malditos Bastardos: Después del díptico sobre la Novia, y su alocada aportación al proyecto Grindhouse, Tarantino regresa con su obra más conservadora en cuanto a forma y fondo. Sin grandes excesos y con un reparto en el que destaca Christopher Waltz por encima del resto (sin desmerecer a ninguno de sus compañeros), el carismático realizador nos regala su cuento, dividido en capítulos, a cual más logrado, para culminar con un desmadrado acto final que termina de redondearlo. Más recomendada para espectadores ocasionales que para el fanático de Tarantino que busque sangre y miembros cercenados por doquier.



Enemigos Públicos: Michael Mann vuelve por sus fueros con esta biografía de John Dillinger disfrazada de excelente película de gángsters. No es un film coral, ni mucho menos perfecta, y si vas esperando duelos interpretativos, tras ver el reparto con el que cuenta, saldrás decepcionad@. El único protagonista es Johnny Depp (quien realiza satisfactoriamente un enorme trabajo de contención), y el resto de personajes sólo son meramente funcionales para contar su historia de ascenso y caída. Excelente a nivel técnico y visual, se desinfla conforme va llegando a su anticlimática conclusión, pero cuenta con un gran número escenas memorables.



Ágora: el nuevo éxito de Alejandro Amenábar (y ya van unos cuantos seguidos), en el que sigue haciendo gala de su versatilidad, demostrando que no teme ningún reto, por enorme que sea, como es este. Una superproducción que podría pasar perfectamente por jolivudiense, pero centrada en las ideas encontradas, y la cerrazón de la que siempre hacen gala los fanatismos, sean del color que sean. Eso sí, puede pecar de fría en muchos momentos, y de su reparto sólo destaca Rachel Weisz, siendo la labor del resto bastante normalilla, algo debido también a un guión que navega por 3 o 4 historias secundarias que no terminan nunca de explotar. Una maravilla a nivel estético.

Y ahora, a esperar a …¿Bienvenidos a Zombieland con 7 votos? Pero… pero… ¿¡y la de “ Las vecinas …”?! Madre mía, con cinéfilos así…

jueves 5 de noviembre de 2009

¿Comentar? Ah, no, se ha equivocado ...


Hoy aquí no se comenta. Eso por ESTA puerta, que dicen que presentan nueva sección, y sacan a la luz un nuevo proyecto comiquero que algún día podría publicarse. ¿O yo que sé? Si yo sólo barro. Y vaya de trabajo que se me ha acumulado, que ha pasado por aquí la Dianarrós y ha dejado esto que parece la despedida de soltera de la Duquesa de Alba. Perturbador.

De nada, majos. A mandar.

PD: Uy, ¿a que va a ser mío el honor de escribir el post más breve de la historia del blog de los señoritos? Qué cosas ...

martes 3 de noviembre de 2009

Grandes Canciones de la Historia de la Humanidad: Edición Musculada



Si recordáis esta entrada ... es probable que ya estéis curados de espanto.

Si recordáis, hablábamos de esas grandes canciones que, por hacho o por uve, contaban con un vídeo que ....... QUIZÁS no le hacía justicia.

No, no es que no transmitan la idea bien.

De hecho, es lo que mejor hacen.

Pero ... igual, siendo los artistas que son, se espera algo de un nivel distinto.

Algo de nivel más ... sutil.

De verdad, el vídeo habla por sí sólo. Así que, ¿para qué decir más?

Canción de la Semana: "Muscles", de Diana Ross. Atentos a .... buf, a todo. No perdáis detalle, porque es complicado que podáis olvidarlo algún día.

Nah, no nos lo agradezcáis todos a la vez, ya sabéis que es mero servicio público.



¿Lejía? Al fondo a la derecha. De nada.

Esto ha sido todo por esta semana. La semana siguiente ésta, tu sección favorita, volverá con nuevas joyas que esperan ser descubiertas por el gran público, a la par que apreciadas. Y no os olvidéis, ninguna canción es grande si no se encuentra en... “¡Grandes Canciones de la Historia de la Humanidad!”